En un taxi cualquiera
Un taxista sube a dos señoritas ebrias frente al antro de moda en la ciudad.
Niña ebria 1: No inventes Jaime te estabra arrimando todo.
Niña ebria 2: Si, y lo peor es que sentíí! algo cuando lo tenía tan cerca.
Niña ebria 1: No inventes que asco? Obvio le dijiste que se te dejara de arrimar, ¿no?
Niña ebria 2: Ay si, y tú que crees, si no soy de palo, y tambien siento.
