Así que ni te ofendas
En un desayuno de trabajo (en la mesa de al lado)
Joven 1: (enojado) Mira, te voy a pedir que no me vuelvas en tu vida a mentar la madre.
Joven 2: (con tono despreocupado) Mira, yo perdí a mi mamá a los 12 años, así que verdaderamente mentarla no se me hace un insulto.
