Prioridades en orden.

Después de un choquecito leve, sólo de defensa a defensa, un viejito se baja del coche todo enojado:

Señor: “Ah no, a mi vieja le darán por donde sea, pero a mi coche, jamás”.

Filed under: Conversaciones ajenas

Leave a Reply

Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 2.5 Mexico License