Delirio ¡Chale!
Eran las 2:40am y me dí cuenta que mi amigo y yo empezabamos a delirar, así que decidí retirarme:
Yo: Adiós.
Él: Adiós.
Yo: Te cuidas, adiós.
Él: ¿Ya te vas?
Yo: Si, de hecho ya me dijiste adios, eh.
Él: ¡Ah! ¡Si! Pero como dijiste adiós otra vez, pensé que pensabas que me iba yo en vez de ti.
Yo: (Con cara d “Este wey, ¿Qué pedo?”) Ya duermete, Santiago.
En memoria de esas noches de carcajadas sin sentido.
