Conversaciones Históricas
El espíritu de “Conversaciones Ajenas” siempre ha sido el de plasmar los pequeños diálogos que escucha uno al pasar. Conversaciones sueltas que dice la gente alrededor, que no sabe que las estamos escuchando y escribiendo para diversión y acervo.
Pero ahora, al año de haber abierto C.A. creo que es momento de ampliar su enfoque e incluir aquellas conversaciones que sucedieron hace tiempo, pero que en un grupo de gente siguen recordándose una y otra vez.
Esta sección quiere reflejar esos momentos que con el paso del tiempo han llegado a ser “històricos” y compartirlos con quienes leemos este espacio.
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safasfasfasfaf
el dice: estoy en tlaxcala
yo: y que tal el clima por allá!
el dice: un día llueve otro,día poco calor..es un lio.
yo: aquí es un infierno..y al otro día es mas infierno hasta los 48 grados llegamos para cocinarnos jeje
el dice: ahh
todo mundo ha de andar encuerado
entonces…
Es el precio de vivir aquí en Sonora… y ni una gota que nos cae de pilón…
una niñita en un baño de galerias cuernavaca:
-oye mama, y todos los que entran aqui vienen a hacer caca como yo?
- no sé mijita
- porque yo entré a hacer caca
- no, entramos porque te andaba de la pipi
-no, era de la caca
-si bueno apurale!
Dos hermanitos, uno de 7 y otro de 3 años, van caminando en la calle. Acaba de llover y el pavimento está mojado. El hermano menor veía un charco y lo pisaba con singular alegría.
Hermano mayor: “¡Alejandro, los charcos no!”
Alejandro no escuchaba y cada vez que veía otro charco, lo pisaba.
Y el hermano mayor regañaba: “¡Alejandro, los charcos no!”
Y así una y otra vez.
Hasta que Alejandro se cansó de los regaños y se volteó para preguntarle:
“¿Son tuyos?”